S.S. Drukpa Rinponché

Drukpa
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Su Santidad el 12° Gyalwang Drukpa

Roguemos por este mundo en confusión...
Que todos los seres sean felices
y que sus sufrimientos sean eliminados

Jigme Pema Wangchen, el 12° Gyalwang Drukpa, nació en 1963 en el sagrado Lago Rewalsar al norte de la India. Siendo oficialmente reconocido por S.S. el 14° Dalai Lama y S.S. el 16° Karmapa, fué entronado en Darjeeling en 1967. Los maestros de S.S. Gyalwang Drukpa han sido algunos de los grandes Maestros Tibetanos de nuestros tiempos, incluyendo a Kyabje Thuksey Rinpoche, S.S. Dudjom Rinpoche, S.S. el 14° Dalai Lama, S.E. Bairo Rinpoche (su padre), Kyabje Trulshik Rinpoche y el Venerable Pawo Rinpoche.

S.S. Gyalwang Drukpa ha reestablecido un hogar para el linaje Drukpa en Darjeeling. A parte de los monasterios localizados en la región Himalaya, se han abierto varios centros Drukpa en países Occidentales y del Extremo Oriente. Su Santidad tiene una gran capacidad para transportar las bases de las enseñanzas de la práctica budista de manera que sean directamente relevantes a las necesidades actuales. La simplicidad, la compasión y el humor de la enseñanza de Su Santidad ha tocado los corazones de todas las personas que han tenido contacto con él.

Para más información acerca de Su Santidad, familia, gurus y centros de enseñanza en el mundo dirigrise a www.drukpa.org.

Texto completo

S.S.Drukchen Rinpoche
Mi padre es un Maestro Dzogchen Zhichen Bairochana, y hoy en día la gente comúnmente lo llama Bairo Rinpoche. Mi madre Kelsang Yudron, comúnmente conocida como Mayumla, quien era de Lhodrak al sur del Tíbet. Ellos se conocieron allí por primera vez cuando mi madre tenía diecinueve años y se encontraron tres años después en un lugar sagrado del Gurú Padmasambhava conocido como Beyul (Valle Oculto) en el Tíbet, cerca de la frontera con Bhután.

Yo nací en un lugar sagrado del Gurú Padmasambhava conocido como Tso Pema, (Rewalsar) H.P. cuando mis padres estaban en su peregrinaje en la India. El nacimiento ocurrió durante una importante ceremonia de danzas lama y de un banquete santo o ganachakra que celebra el cumpleaños del Gurú Padmasambhava bajo la dirección del último S.S. Dudjom Yeshe Dorje, quien era un maestro realizado muy renombrado de esta era. Desafortunadamente, mi memoria no puede volver totalmente al momento de mi nacimiento. Según las historias que recolecté de otros, era uno de esos raros días, magnífico e inolvidablemente precioso de los que sólo podemos esperar de vez en cuando. La mayoría de los grandes maestros realizados Dzogchen quienes acababan de huir del Tíbet, estaban presentes, celebrando el cumpleaños del Gurú Padmasambhava con danzas santas, junto con bailes culturales por muchachos y muchachas jóvenes adornados con toda clase de trajes coloridos, y acompañados de un enorme banquete o ganachakra con miles de devotos y peregrinos de todas partes de la región Himalaya. Estoy, como ustedes dirían, orgulloso de haber nacido aquel día y en aquel lugar en particular con el apoyo sublime de mis queridos padres. Mi nombre, Djigme Padma Aungchen me lo dio el santo Maestro Dudjom Yeshe Dorje, con sus tradicionales felicitaciones y divinas bendiciones. Desde ese momento, estoy por siempre bendito y completamente protegido por él y por el Gurú Padmasambhava.

A la edad de cuatro años, me llevaron a Darjeeling, en donde se encuentra mi monasterio principal, como reencarnación del 11° Gyalwang Drukpa. Se dice que cuando vinieron a visitarme los criados del 11° Drukpa, pude reconocer a algunos de ellos. Yo ya no recuerdo estas cosas. Sin embargo, recuerdo decir a mis padres dos días antes de que el último Thuksay Rinpoche viniera a vernos que "un hombre blanco barbudo vendría pronto a escogerme". Realmente no sé por qué, y solamente recuerdo que yo estaba muy feliz de ser tomado como una reencarnación por el último Thuksay Rinpoche. Algunos dicen, en broma, que era porque yo había sido el padre biológico del último Thuksay Rinpoche, y por lo tanto yo estaba obviamente feliz de estar de nuevo con mi hijo, queriendo decir que Thuksay Rinpoche era el único hijo del 10° Gyalwang Drukpa. Sin importar la razón, me sentí realmente como en casa cuando estuve con Thuksay Rinpoche, quien fue mi primer maestro profundamente espiritual y apoyo emocional. Realmente no me preocupa qué era lo que me hacía sentir de esa manera. Eso ya es pasado y lo que tengo que considerar ahora es el presente y el futuro, si realmente sería capaz de practicar como mi maestro deseaba que lo hiciera. No obstante, todavía creo que hubiera sido mucho más fácil para mis padres y especialmente para mí de pequeño, haber crecido de manera ordinaria.

Sin embargo, fui sometido, a la temprana edad de seis años, al proceso de aprendizaje de todos los rituales tradicionales así como la memorización de los volúmenes de enseñanza espiritual Budista, entre otros. La mayoría de mis estudios y memorización los concluí cuando tenía al rededor de 13 años. Mi período más difícil de vida terminó. Tuve una educación muy difícil entre los 5 y 13 años. La manera tradicional de educar a un niño no es nada fácil. Es de hecho tan difícil como introducirse a través de un tubo muy estrecho pero estoy feliz de haberlo logrado, y descubrí que esto causó en mi vida un impacto enormemente duradero y me dio la seguridad para apreciar constantemente el resto del tiempo de mi vida. Es a diferencia de muchos aquellos niños modernos quienes son criados en un estilo principesco y quienes pasan el resto de sus vidas como mendigos rogando por la comodidad y la felicidad, y que sufren un inmenso descontento cada día y noche. Lo que memoricé y aprendí de aquel período no cuenta mucho para mí, pero la experiencia del difícil tiempo por el que atravesé es ahora para mí de gran ayuda. Siento como si esto hubiera sido un tratamiento realmente necesario. No me asombra que mis padres hayan ignorado mi petición de ayudarme pidiendo a aquellos profesores que me trataran suavemente. Yo siempre sentía que no tenía a nadie ahí a quien pedir su apoyo, ni siquiera a mis propios padres, a los que recientemente comprendí y quienes me dieron una enorme confianza en el desarrollo de mi fuerza.

Yo tenía mucho interés en aprender más sobre los comentarios de la filosofía de la tradición budista así como otros. Gracias a nuestro karma, nosotros tuvimos un gran abad conocido como Noryang del Monasterio Zigar en el Tíbet del este, quien tenía conocimiento infinito de todo lo que es posible de entender en este universo. El era de verdad un gran diccionario del universo entero. Si alguien sabía el modo de hacerle una pregunta, él siempre tenía la respuesta correcta, no sólo sobre cosas religiosas y espirituales, pero también sobre conocimiento global, tales como política, economía, ciencia y deportes. A diferencia de la mayoría de nosotros, él no sentía en absoluto orgullo de sí mismo. Él siempre era un gran ejemplo para la humanidad. Su presentación y humildad únicas combinadas con todo el conocimiento eran realmente magníficas.

Le solicité a través de mis padres que fuera mi tutor pero él no deseaba el nombre 'de tutor' o posiciones de ninguna clase, después de todo él aceptó la petición de enseñarme todo lo que fuera apropiado, y sólo si así yo lo quería. Por lo tanto, yo tuve la excelente oportunidad de estudiar con él todo lo externo e interno así como el conocimiento secreto de la filosofía del universo durante aproximadamente ocho años. Aunque, con bastante pesar, debido a mi propia ignorancia y rusticidad, así como la pereza habitual de la adolescencia, no conseguí utilizar la dorada oportunidad plenamente, aunque me siento de hecho muy afortunado de haber tenido aquella vislumbre de karma en su presencia justo antes de que él muriera a la edad de 73 años. Después de su parinirvana, comprendí que tenía mucho más por aprender y, de hecho, alcancé una especie de realización, la que el proceso de aprendizaje en este mundo nunca debería terminarse hasta la gran iluminación.

Antes de mis nueve años de oro, humildemente me había acercado varias veces a S.S. Dalai Lama y había hablado con él sobre la cuestión de mi formación superior. Después de una larga discusión sobre quién debería ser el que continuara la gran transmisión de toda la verdad universal con total humildad y ninguna contaminación de ego, y especialmente sin los prejuicios sectarios entre las diversas escuelas, Su Santidad muy amablemente designó a un gran maestro Nyingma conocido como Ontrul Rinpoche. Él dijo que no había ningún maestro como él en ninguna orden o escuela de toda la tradición budista tibetana, es decir, él era el que tenía el conocimiento entero de la filosofía universal y no tenía ningún concepto sectario. Sin embargo, era evidente que él no era tan fácil de conseguir, porque ninguna escuela, colegio o individuo hasta ese momento había logrado tenerlo como profesor. Su Santidad me dijo que tendría que ser yo el más afortunado para que él aceptara mi petición. Decidimos apelar a este maestro y Su Santidad dijo que él también estaría apoyando la idea de que él fuera mi profesor. Además, me enteré que este maestro vino originalmente de la misma escuela y mismo monasterio que mi padre. Con una nota de mi padre, y con gran esperanza y miedo, le envié una carta de petición. Después de aproximadamente un mes de esperar ansiosamente su respuesta, llegó una carta sumamente larga y con muy buenas y felices noticias, diciendo que él estaba a la espera desde 1930 de un estudiante predicho o profetizado identificado por su propio Gurú. Su Gurú le había comentado que hacia el final de su vida él tendría la oportunidad de beneficiar a un ser encarnado y que él no debería dejar pasar esa ocasión en el momento en que ocurriera. Mi muy buscado profesor pensó que ese era el momento de ir y ayudarme para así realizar la profecía de su propio Gurú. La lectura de la carta fue el momento más agradable que haya experimentado en mi vida.

A partir de ese momento, él ya era mi maestro querido y respetado sin siquiera conocerlo personalmente. Después de aproximadamente un año, y por más de 9 años, comencé a recibir sus enseñanzas y orientación sobre variados tipos de temas. Él era un auténtico 'ojo' para mí, no sólo en asuntos religiosos y espirituales, pero en la vida diaria también. Aunque yo tuviera un fuerte deseo de pasar con él el resto de mi vida aprendiendo las cosas ilimitadas de la base a la que llamamos universo, y le servimos, se dice que, "el demonio estará más activo donde Dios está". Por lo tanto, tuve que interrumpir el placer de estar juntos, y en cambio vagar por el mundo haciendo mi supuesto deber. Yo siempre pensaba interrumpir estas otras actividades tan pronto hubiera realizado ciertos aspectos de servicio al linaje y la gente de mi linaje, y luego tener a este precioso maestro continuamente para el resto de su o mi vida. Sin embargo, como sabemos, estas fortunas siempre deberían ser tomadas cuando están disponibles. Nunca es recomendable dejarlas ir, inclusive pagando el precio con nuestra vida. Realmente, mi fortuna de estar con él y de buscar las infinitas bendiciones de su presencia y enseñanzas nunca me regresaron. Estoy seguro que él no estaba totalmente satisfecho del tiempo y esfuerzo que yo pude dedicar a sus enseñanzas. Por esto estoy muy triste y nunca lo podré superar. El único modo de restaurarlo es el lograr la gran iluminación en esta vida por medio de la contemplación de sus palabras y ejemplo que él generosamente me dio. Trabajo con mucha fuerza para seguir lo que él realmente me mostró como el camino de la vida. Nunca olvidaré su bondad infinita y el conocimiento sublime que me otorgó en aquellos hermosos días cuando estábamos juntos teniendo un tiempo fructífero cada día del mes y cada hora del día. Este maestro no fue sólo un gran profesor cuando me daba las enseñanzas orales, sino que cada movimiento de su cuerpo y todas las conversaciones, incluyendo las bromas y aquellos cuentos mundanos, todo lo que salía de su boca, tenían un tremendo efecto sobre mi mente para mejorarme y ser compasivo. Además, la cantidad de alegría que uno puede experimentar con sólo mirarlo es algo inmensurable, y profundo, que es la verdadera influencia de su propia dotada bondad y amor infinito.

Mientras yo aprendía de él, nunca solía soñar con él, y pensaba que esto significaba que él era inseparable de mi corazón y práctica. Sin embargo, una mañana muy temprano, sin su presencia física, lo vi venir a mí en un jardín que solíamos visitar juntos y en el que teníamos charlas sobre el Dharma. El tenía prisa y me decía que estaba retrazado para realizar el compromiso siguiente y que sólo venía para decirme ¡adiós!. Fue de hecho un muy buen sueño emocionante y corto, pero después de aproximadamente una semana, recibí la noticia de su parinirvana. Me di cuenta de que este era el primero y último sueño en el que él alguna vez entraría; fue sólo para decirme su último adiós. El me dejó solo sobre este solitario y terrible planeta, incluso antes de que yo supiera cómo andar correctamente. Sé finalmente que tenemos que tomar nuestra propia libertad en la administración de nuestra vida pero fue demasiado corto el tiempo que mi karma me dio para pasarlo con él. Realmente lamento no haber sido lo suficientemente inteligente como para haber renunciado a todo y de haber tomado la única oportunidad de servirle, ofrecida entre mis miles de vidas pasadas, presentes, y futuras. Entiendo, aunque cuando los maestros se van con no mucha interacción espiritual de sus estudiantes por un periodo de tiempo, tienden a tener ningún deseo de vivir más en este mundo, y cambian sus actividades a otro mundo para beneficiar a sus seres. Todavía espero confiadamente que él entendió que mi karma no me permitió lograr el compromiso que tenía con él y que no era porque no estuviera interesado en el camino espiritual.

Además, vale decir que aunque yo tenía una cantidad numerosa de maestros de diferente escuelas de la tradición budista tibetana y que eran igualmente amables y bondadosos conmigo, el último Ontrul Rinpoche fue quien realmente me hizo una persona verdadera. Yo diría que él fue el maestro fundamental para mí porque debido a sus enseñanzas y estímulo, yo pude apreciar la esencia básica de todos los maestros. No tengo ningún pensamiento negativo hacia aquellos maestros desde que él abrió mis ojos espirituales. No he tenido ningún duda en mis prácticas desde que él me dio la antorcha de la habilidad con la cual trabajar. Con él comencé a entender quién era yo en los niveles mundanos y espirituales, debido a su ejemplo espontáneo. Comprendí cuánto significaban los maestros para mí, a pesar de la simplicidad en su vida diaria. Todas las realizaciones que son posibles allí en mis prácticas están basadas en su bondad. Ahora que él ya no está ahí en su aspecto físico, todo depende de mi propia diligencia y disciplina interior.

Es todo por ahora referente a mi biografía. Apunté todo esto como me vino a la mente. Esto puede ser una versión deteriorada de mi biografía, la cual muchos de ustedes vieron antes en la Web. Sin embargo, no estoy interesado en la elaboración de mi vida diaria emocional, ni sobre mis supuestas actividades sobre el Dharma porque eso es muy relativo y poco interesante, al menos para mí. Buenos días y noches para todos ustedes.